domingo, 23 de abril de 2017
13 Reasons why...
Hoy, en diario de una Nadie os traigo mi opinión personal sobre la nueva serie de Netflix, Por trece razones.
Antes de empezar a verla leí reseñas acerca del tema y bueno, la verdad, no me convencía mucho, pero había un tema, hay un tema en el que se centra la serie que me interesa sobremanera. El acoso escolar. Sobre todo a edades tan complicadas como lo son de los quince a los dieciocho.
No avanzaré más sin dejaros clara una cosa, sí, es un drama adolescente, pero porque sea adolescente no deja de ser importante y me alegro que se haya visibilizado de una forma tan natural y cruda. (Hay imágenes duras), para nada lo considero una serie para críos aunque sí considero necesario que la pongan en la clase de ética.
Con el cambio brutal de la sociedad y la cada vez más avanzada tecnología, nos encontramos en el punto en el que los sentimientos dejan de tener importancia, desde que somos muy jóvenes nos inculcan de una forma muy sutil que debemos ser competitivos, si eres un chico y reservada y recatada si eres una chica, nos enseñan a callar y hoy, sí, hoy, hablaré de la serie desde el punto más sincero que pueda.
Vamos a ambientar un poco para que os hagáis una idea, pero sin desvelar datos importantes por si decidís seguir la serie, la cual a día de hoy tiene una sola temporada y bajo mi punto de vista debería quedarse así.
S. XXI, una ciudad, con un instituto, con un sin fin de adolescentes correteando por el pasillo, al principio lo ves y piensas, típica americanada, pero bueno, yo decidí darle una oportunidad y no me arrepiento, la serie ha conseguido llevarme a mi época de colegio/instituto. Ha conseguido que recuerde momentos amargos y que me identificase con la protagonista hasta el punto de doler...
Está muy bien y es necesario, hacer campañas contra el acoso escolar, pero por desgracia son ineficaces si no se cuentan con los medios adecuados para erradicarlo y eso, querides, queridas y queridos lectores es lo que nos muestra la serie que consta de trece episodios de cincuenta minutos cada uno.
Al principio es un poco lenta, pero conforme pasan los episodios te das cuenta que es necesario poner en situación para comprender la magnitud del contenido. La empecé a ver ayer por la tarde y la he terminado hace poco, aún con un nudo en la garganta, estoy intentando hacer un análisis concreto, pero me va a ser imposible, porque por desgracia, cuando sabes lo que se siente, cuando lo has sentido en tus propias carnes, no puedes ser neutral ni verlo con otros ojos.
Como ya he dicho, no me arrepiento de haberle dado una oportunidad a la serie y desde aquí os la recomiendo. Hay imágenes muy gráficas, pero sólo se pueden entender las cosas si realmente eres capaz de ponerte en la piel de otra persona.
Feliz Domingo y recordad, los Lunes no son malos.
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